Inicio

Durante 5 años de sobrellevar un cáncer y luego de ir a donde los mejores médicos, naturistas y por último a donde curanderos, quienes no pudieron encontrar solución a su enfermedad, y luego que su padre falleciera de cáncer, oró a Dios para que lo iluminara en la búsqueda de una cura para esta enfermedad. Ya desahuciado por la medicina y sin poder hablar, se internó en el bosque de la provincia de Chiriquí en donde seleccionó doce plantas todas medicinales, las mezcló y preparó una infusión, pero antes de tomarla, escribió una carta para que no culparan a nadie en caso de que muriese luego de tomar el brebaje preparado con las plantas porque según él en ese momento ya desahuciado y sin poder hablar, la solución era morir o vivir, así que bebió la solución preparada con las 12 plantas medicinales y al instante sintió alivio, a los 3 meses estaba en mejores condiciones de salud.

Actualmente goza de perfecta salud sin rasgos ni vestigios de la enfermedad que sufrió en el pasado, y fue desde ese instante que inició las curaciones con las plantas. En 1982 curó a su esposa de quiste en los senos y desde ese entonces ha sanado a miles de personas con diferentes tipos de enfermedades, que la ciencia no ha podido curar.

Diomedes UreñaDiomedes Ureña inició sus primeros tratamientos de cáncer a finales de la década del 80. Primero con personas humildes en Chiriquí para probar que sus medicinas hechas a base de hierbas de la región curaban esta enfermedad. Comenzó cobrando 0.50 centavos y en algunos casos no le cobraba a los pacientes. En sus inicios lo importante para él era demostrar que podía curar el cáncer y cualquier enfermedad y lo demostró.

Hoy día sus tratamientos botánicos son ampliamente conocidos y sus curaciones han sido difundidas por medios locales inclusive del exterior. Para Ureña el cáncer y el sida son curables, si son tratadas con sus medicinas por un periodo de tiempo.